No puede faltar en tu casa, la deliciosa Vainilla

 

Conoce más sobre la Vainilla: La historia del saborizante Vainilla se remonta al descubrimiento de su planta, La Vanilla. Esta planta pertenece al género de las orquídeas con más de 100 especies repartidas por las regiones tropicales, siendo la más conocida la especie Vanilla planifolia, la que produce el famosísimo fruto del cual se extrae el delicioso y dulce saborizante de Vainilla.

Es la única especie de orquídea que se cultiva sin fines ornamentales. Es una especia de América del Norte, específicamente de las costas de Veracruz, México. Fue en aquel lugar donde los conquistadores españoles descubrieron esta planta y su fruto, al cual denominaron Vainilla debido al gran parecido que tenía con la vaina de una espada.

Cuenta la historia que fueron los Totonacas, un pueblo indígena costero y parte de las montañas, los primeros en aprovechar las bondades de este fruto. Tal era la fama sobre su gran aroma y dulce gusto, que cuando los Totonacas fueron sometidos por los Aztecas, la Vainilla fue uno de los principales tributos exigidos.

Posteriormente, la Vainilla se expandió por todo el mundo, alcanzando así los demás continentes. Su llegada al viejo mundo se produce tras la toma de Tenochtitlan en 1521 por parte de Hernán Cortés y sus hombres, los conquistadores españoles. Quienes cargaron grandes cantidades de objetos y especias en sus barcos. Dentro de esas iban grandes cantidades de Vainilla, las que fueron desembarcadas en Europa y América del Sur. Para 1552 se estima que esta se había vuelto conocida y famosa por sus propiedades gastronómicas en distintas partes del viejo continente, puesto que ya existían distintas referencias en libros y arte de la época.

El viaje de la Vainilla ha sido largo y su fruto es dulce como la miel. Este ha sido objeto de deseo de muchas civilizaciones, pero hoy está al alcance de nuestras manos. Podemos disfrutar de todas sus deliciosas características debido a la gran gama de productos que hay disponibles hoy en día, y utilizarlas en nuestros platos y preparaciones de repostería. ¡El dulce viaje de la Vainilla termina en tu plato!